Trucos para reducir grasa y calorías al cocinar

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Si buscas la mejor manera de reducir grasa y calorías en tu dieta, lo más recomendable es que cocines tú mismo tus propios alimentos.

Esto te permite controlar los ingredientes que incluyes en tus recetas y el tamaño de la porción que vas a consumir cada vez.

Pero, incluso en las comidas caseras puedes encontrarte con preparaciones e ingredientes que engordan si no tienes el debido cuidado.
Con los siguientes consejos encontrarás una forma más saludable de preparar tus comidas y lograr tu objetivo de pérdida de peso.

Ten en tu cocina herramientas que te ayuden con tu propósito

Existen varios utensilios que pueden ser de mucha utilidad si tu propósito es reducir grasa y calorías de tu dieta.

Los sartenes antiadherentes te permiten omitir la materia grasa al preparar tus alimentos. Esto permitirá que tus comidas no se peguen en el proceso de cocción.

Otro buen elemento en tu cocina si quieres agregar grasas saludables es el aceite de oliva para mejorar el sabor de tus alimentos.

Si mides las porciones exactas que puedes comer de cada alimento, estarás utilizando otro buen método de reducir grasa y calorías en tu dieta. Para esto necesitas la ayuda de una balanza digital.

Busca nuevas técnicas de cocción

Puedes reducir grasa y calorías de tus comidas si buscas maneras más sanas de preparar los alimentos. Una manera ingeniosa de evitar las calorías es consumir alimentos frescos que aporten más volumen, agua y nutrientes.

Los batidos de frutas y vegetales y las preparaciones como los suflés añaden aire y aumentan el volumen sin cambiar el tamaño de la porción.

Sustituye comidas calóricas por otras más sanas

Los bocadillos horneados caseros son deliciosos, pero muchos de ellos están llenos de grasas trans que añaden calorías y hacen que tu colesterol aumente.

Una buena opción para sustituir la mantequilla o aceite en tus bocadillos es utilizar el puré de manzana. Esto reducirá la grasa y calorías, aunque puede que varíe un poco la textura de tu producto final.

Esta opción suele ser más viable en magdalenas, pasteles e incluso algunas recetas de galletas. Todo está en que experimentes hasta que te sientas conforme con el resultado.

Si es muy difícil para ti evitar el uso del aceite, puedes reducir grasa y calorías sustituyéndolo con caldo de pollo o verduras en los platillos salados.

De esta forma, tus alimentos se mantendrán más húmedos. Incluso, algunos obtendrán texturas cremosas, tendrán un mejor sabor y no se pegarán a la sartén.

Las judías blancas aportan textura cremosa

Otra buena consideración que debes tomar en cuenta para reducir grasa y calorías de tu dieta es alejarte de la crema o leche entera.

Para lograr la consistencia espesa puedes utilizar puré de judías blancas. Es igual de simple que preparar tu crema favorita de calabaza, zanahoria o papa como acostumbras.

Luego, en lugar de agregar crema, añade poco a poco pequeñas cantidades de puré de judías hasta conseguir el espesor que desees.

Cocina para toda la semana

La pereza o falta de tiempo puede ser tu peor enemigo si lo que deseas es comer de manera más saludable y reducir grasa y calorías. Por este motivo es recomendable que guardes en diferentes recipientes comidas de una porción.

Puedes preparar una receta grande y almacenar tu comida dividida en porciones. De este modo evitarás ingerir de más a la hora de comer. Este consejo es muy útil si se trata de verduras, sopas y cremas.

Puede que se te complique prepararte una comida completa y consumir la cantidad correcta de verduras diariamente. Al tener tus porciones de verduras listas para calentar y servir, no tendrás excusas para no comerlas.

Come a tiempo y con calma

Cuando llevas una vida muy ajetreada, es normal evitar tomar el desayuno o tener que comer de manera apresurada.

Tu cuerpo consume constantemente calorías, incluso cuando duermes. Las calorías que se gastan mientras tu cuerpo “descansa” no se reponen. El ayuno posterior a cuando despiertas no debe prolongarse.

Comer en la mañana ayuda a tu cuerpo a mantener tu metabolismo encendido y quemando calorías. De igual manera, las demás comidas del día también son importantes.

Solo recuerda que, si no desayunas, tu metabolismo se vuelve más lento y te costará mucho más reducir grasa y calorías, no solo al cocinar, sino a lo largo del día.

Considera también que si comes de manera apresurada, no le estás dando el tiempo suficiente a tu cerebro para que asimile que tu estómago está lleno. Esto ocasionará que ingieras más comida de la que debes.

Es bueno que, cuando comas, te concentres en tu comida. Si estás distraído con otras cosas, como la televisión, comerás todo lo que esté en tu plato más rápido de lo que te imaginas.

Quizás ni te des cuenta de dónde se fue tu comida.

Todo esto parecerte muy difícil de poner en práctica. Sin embargo, a medida que sigas estos consejos, te darás cuenta de que es sencillo reducir grasa y calorías.

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